Zhang Yanhui destacó los avances en seguridad, desarrollo económico y los proyectos bilaterales que consolidan la relación entre ambos países
San Salvador — El embajador de la República Popular China en El Salvador, Zhang Yanhui, elogió públicamente la transformación que ha experimentado el país centroamericano bajo el liderazgo del presidente Nayib Bukele, calificando los cambios como “milagrosos”. Durante una actividad oficial, el diplomático destacó los avances en seguridad, el crecimiento económico y los ambiciosos proyectos de infraestructura que se han desarrollado gracias a la cooperación bilateral entre ambas naciones.
“Lo que ha logrado El Salvador en los últimos años es verdaderamente milagroso. Hemos visto una transformación visible en el ambiente social, en la economía y en la calidad de vida de su población”, expresó Zhang Yanhui ante medios de comunicación y funcionarios salvadoreños.
El diplomático chino resaltó especialmente el éxito del plan de seguridad implementado por el Gobierno de Bukele, que, según cifras oficiales, ha reducido drásticamente los índices de homicidios y la actividad de pandillas en el país. “La seguridad es la base de todo desarrollo. Y El Salvador ha dado pasos firmes y ejemplares en ese sentido”, añadió.
Relación bilateral fortalecida
Desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 2018, tras la ruptura de vínculos con Taiwán, China y El Salvador han consolidado una estrecha colaboración en diversos ámbitos, incluyendo comercio, cultura, turismo y construcción de infraestructura pública. Zhang Yanhui enfatizó que la relación entre ambos países vive su mejor momento.
“El Salvador es un socio estratégico para China en la región. Y bajo la visión del presidente Bukele, hemos construido una relación sólida basada en respeto mutuo y beneficios compartidos”, aseguró el embajador.
Entre los proyectos más emblemáticos de esta cooperación destaca la Biblioteca Nacional de El Salvador, un moderno edificio donado y construido con apoyo técnico y financiero de China, inaugurado en noviembre de 2023. El recinto cultural ha sido descrito como uno de los más avanzados de Centroamérica.
Asimismo, Zhang resaltó el muelle turístico del puerto de La Libertad, remodelado con fondos y asistencia china, que se ha convertido en un atractivo para turistas nacionales y extranjeros, dinamizando la economía local y generando oportunidades de empleo.
Proyectos de futuro
El embajador chino indicó que existen más proyectos en carpeta que continuarán consolidando la alianza entre Pekín y San Salvador. Aunque no detalló nuevas obras específicas, se refirió a planes en los sectores de salud, educación y tecnología.
“Seguiremos trabajando de la mano con el gobierno salvadoreño para apoyar en las áreas que más impactan la vida de la gente. Lo que hemos logrado juntos hasta ahora es solo el comienzo de una cooperación a largo plazo”, afirmó.
Bukele celebra el respaldo chino
El presidente Nayib Bukele respondió a las declaraciones del embajador a través de su cuenta en X (antes Twitter), agradeciendo el respaldo de la nación asiática y asegurando que la transformación del país continuará.
“Gracias a la República Popular China y al embajador Zhang Yanhui por su apoyo incondicional a El Salvador. Este es solo el inicio de una nueva era para nuestro país”, escribió el mandatario.
Bukele ha defendido su estrecha relación con China, asegurando que los proyectos financiados por ese país no imponen condiciones de deuda onerosas ni comprometen la soberanía nacional, como han insinuado algunos críticos de la oposición.
Críticas y cuestionamientos
Sin embargo, sectores opositores y analistas internacionales han cuestionado el acercamiento de El Salvador con China, advirtiendo sobre los riesgos de dependencia económica y política. La politóloga Laura Andrade, directora del Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP), comentó en una entrevista reciente: “Si bien las obras son evidentes y la ayuda tangible, es importante mantener una relación equilibrada y transparente, evitando que El Salvador se convierta en un punto estratégico sujeto a los intereses geopolíticos de potencias extranjeras”.
También se ha señalado la falta de información pública detallada sobre los términos de los acuerdos entre ambos gobiernos, lo que ha generado debates sobre transparencia y rendición de cuentas.
El Salvador en la mira internacional
La administración Bukele ha fortalecido sus lazos con China en un contexto donde las relaciones con Estados Unidos y ciertos organismos internacionales han enfrentado tensiones, principalmente por cuestionamientos al modelo de seguridad, la concentración de poder y los señalamientos sobre derechos humanos.
China, por su parte, ha sido uno de los aliados más visibles del Gobierno salvadoreño en los últimos años, incrementando su presencia en Centroamérica tras el retiro de varios países de su reconocimiento a Taiwán, en línea con la política de “una sola China” promovida por Pekín.
Conclusión
El respaldo expresado por Zhang Yanhui confirma la consolidación de una alianza estratégica que, para el Gobierno salvadoreño, representa una vía para atraer inversión, obras de infraestructura y cooperación sin las exigencias políticas que caracterizan a otros socios internacionales. No obstante, el desafío de equilibrar los intereses nacionales con los de una potencia global como China continúa siendo un tema pendiente en la agenda diplomática salvadoreña.
Mientras tanto, la población salvadoreña empieza a experimentar los frutos visibles de esa relación, en forma de grandes obras y una notable mejoría en seguridad, aunque el debate sobre el costo político y geopolítico de esa transformación sigue abierto.