En la rutina diaria hay hábitos aparentemente inofensivos que silenciosamente deterioran tu salud mental. Expertos en neurociencia y psicología advierten sobre prácticas comunes que, sin darnos cuenta, aumentan el estrés, la ansiedad y la fatiga emocional.
Una de ellas es el uso excesivo de redes sociales. Estudios recientes revelan que pasar más de 2 horas diarias en plataformas digitales incrementa los síntomas de depresión y ansiedad, especialmente por la comparación constante con otras personas.
Otro enemigo invisible es la falta de sueño reparador. Dormir menos de 6 horas por noche afecta el equilibrio emocional y disminuye la capacidad de concentración y toma de decisiones.
Además, el consumo constante de noticias negativas también tiene un impacto devastador. Estar expuestos a contenido alarmista genera una sensación permanente de angustia e inseguridad.
¿La solución? Aprender a desconectarse, establecer horarios sin pantallas, priorizar el descanso y consumir información de manera moderada.
👉 Cuida tu mente. A veces, lo que parece normal, te está destruyendo sin que lo notes.