San Salvador, 3 de junio de 2025
— Un nuevo episodio de confrontación política sacudió las redes sociales y el debate público salvadoreño este fin de semana, luego de que el presidente Nayib Bukele respondiera con dureza a recientes críticas del periodista y columnista Paolo Lüers. El mandatario, fiel a su estilo directo y combativo, no solo desestimó las acusaciones vertidas por Lüers, sino que aprovechó para lanzar fuertes señalamientos contra sectores de la oposición política y mediática, acusándolos de “hipocresía” y de defender intereses oscuros contrarios a la voluntad popular.

El incidente se originó a partir de una publicación en la que Lüers cuestionó aspectos de la gestión gubernamental de Bukele, particularmente en temas relacionados con transparencia, seguridad y derechos humanos. En su columna, el veterano periodista sostuvo que el Gobierno ha instaurado un régimen autoritario disfrazado de democracia, apelando a la popularidad y al discurso antielitista para justificar políticas que, según él, erosionan las instituciones democráticas del país.

La reacción de Bukele no se hizo esperar. En un video publicado en su cuenta oficial de X (antes Twitter), el presidente dedicó varios minutos a desmentir y confrontar los señalamientos, cuestionando el pasado de Lüers y acusándolo de ser parte de “la maquinaria mediática que durante décadas encubrió la corrupción y los pactos oscuros de ARENA y el FMLN”.

“¿Quién es Paolo Lüers para venir a dar lecciones de moralidad?”

En su alocución, Bukele recordó la trayectoria de Lüers, incluyendo sus vínculos con los Acuerdos de Paz, su cercanía con sectores políticos tradicionales y su papel como columnista en medios críticos de la actual administración. “El pueblo salvadoreño ya despertó. Ya no se deja engañar por estos personajes que antes se creían intocables. Paolo Lüers es parte de ese viejo aparato que solo defendía sus intereses y el de sus amigos políticos”, afirmó Bukele en tono enérgico.

El mandatario también aprovechó para aludir a las denuncias que durante años han circulado sobre el rol de algunos periodistas y actores sociales en negociaciones clandestinas con pandillas, un tema especialmente sensible en el contexto salvadoreño. Sin presentar pruebas directas, insinuó que Lüers había sido intermediario en pactos de seguridad durante gobiernos anteriores. “Muchos de los que hoy critican fueron artífices de esos arreglos con criminales, y ahora se rasgan las vestiduras cuando estamos combatiendo frontalmente a las pandillas”, sostuvo Bukele.

El video que se volvió viral

El material audiovisual, de poco más de cinco minutos de duración, acumuló rápidamente millones de reproducciones en distintas plataformas digitales. En X, el video superó las 3 millones de vistas en menos de 24 horas y generó una avalancha de comentarios tanto a favor como en contra. El hashtag #BukeleVsLüers se convirtió en tendencia nacional, mientras decenas de figuras públicas, periodistas y ciudadanos de a pie compartían sus opiniones sobre el encontronazo.

Los simpatizantes del presidente aplaudieron su postura, calificándola de valiente y necesaria para desenmascarar a quienes, según ellos, han intentado frenar los cambios impulsados por el Gobierno. “Bukele dice lo que muchos pensamos pero nadie se atrevía a decir. Ya era hora de poner en su lugar a estos hipócritas”, escribió un usuario en Facebook.

Por su parte, los detractores del mandatario acusaron al presidente de recurrir a ataques personales y desviar la atención de los cuestionamientos legítimos sobre el rumbo del país. “Lo preocupante no es lo que dice de Lüers, sino que una vez más evade rendir cuentas y en su lugar criminaliza la crítica. Así no funciona una democracia”, opinó la abogada y activista Ruth Eleonora López.

¿Quién es Paolo Lüers?

De origen alemán y nacionalizado salvadoreño, Paolo Lüers es un periodista y escritor que desde hace décadas participa activamente en el debate público salvadoreño. Fue corresponsal durante la guerra civil y posteriormente se integró a medios de comunicación como columnista, destacándose por su estilo crítico y polémico.

En los últimos años, Lüers ha sido uno de los más férreos críticos de la gestión de Bukele, especialmente por la implementación del régimen de excepción y las políticas de seguridad que, a su juicio, vulneran derechos fundamentales. También ha denunciado la concentración de poder en el Ejecutivo y el debilitamiento de los contrapesos institucionales.

A su vez, sectores afines al oficialismo han acusado a Lüers de actuar como vocero oficioso de la oposición y de defender intereses foráneos, especialmente tras sus críticas a las relaciones diplomáticas entre El Salvador y China, y su cercanía con ONG internacionales.

Reacciones en el ámbito político

El enfrentamiento no pasó desapercibido en la arena política. Diputados oficialistas del partido Nuevas Ideas respaldaron públicamente al presidente y se sumaron a los cuestionamientos contra Lüers. El jefe de fracción, Christian Guevara, afirmó que “las voces que antes callaron ante las masacres, los pactos y la corrupción ahora se escandalizan porque se les dice la verdad de frente”.

En contraste, diputados de la oposición condenaron lo que calificaron como un ataque orquestado contra la libertad de expresión y el periodismo independiente. Claudia Ortiz, diputada del partido Vamos, manifestó: “Podemos discrepar con Paolo Lüers o con cualquier periodista, pero ningún gobernante debe usar su investidura para intimidar y deslegitimar la crítica pública. Eso es autoritarismo”.

Organizaciones de derechos humanos, como Cristosal y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), también expresaron su preocupación por lo que consideran un patrón de ataques contra periodistas y defensores de derechos humanos en El Salvador.

Un país polarizado

El episodio vuelve a evidenciar la fuerte polarización que atraviesa El Salvador, donde la popularidad de Bukele —que ronda cifras récord a nivel regional— coexiste con señalamientos sobre retrocesos en materia democrática y derechos humanos.

Para analistas como el politólogo Carlos Carcach, “la confrontación con Paolo Lüers es un síntoma más de cómo en el país se ha instalado una narrativa de amigo-enemigo que impide matices y debate de fondo sobre los temas estructurales”. Según Carcach, este tipo de enfrentamientos tienden a reforzar el respaldo popular al presidente, al tiempo que marginan a las voces críticas.

Conclusión

El choque entre Nayib Bukele y Paolo Lüers trasciende el ámbito personal y se inscribe en una disputa más amplia por la legitimidad del relato político en El Salvador. Mientras el presidente capitaliza su popularidad y su retórica de confrontación para defender su modelo de gobierno, sectores de la oposición y la sociedad civil insisten en la necesidad de preservar espacios de crítica y contrapeso democrático.

Lo cierto es que, a medida que se acerca el tercer aniversario del régimen de excepción y en un contexto regional marcado por la crisis migratoria y la influencia de potencias como China y Estados Unidos, el debate sobre el rumbo del país y el rol de sus actores políticos y sociales continuará polarizando a la sociedad salvadoreña.